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Javier Torres, primera línea de la generación Minotauros

  • hace 5 horas
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Javier hace parte de la primera generación de Minotauros- Ya son más de 20 años portando la casaca de Los Minos. Crédito: Javier Torres
Javier hace parte de la primera generación de Minotauros- Ya son más de 20 años portando la casaca de Los Minos. Crédito: Javier Torres

A los 18 años, Javier Torres recibió su bautizo de fuego en el mundo del rugby. Aún recuerda aquel duelo de titanes contra EAFIT, el equipo a batir en aquel entonces. Así lo contó en exclusiva a La 10co: "Fue en un torneo de sevens contra EAFIT, que en ese momento era el mejor equipo del país. Al minuto 3 del partido tuvimos un line, tomé el balón y el primera línea de ellos me agarró y literalmente me estrelló muy fuerte contra el césped. Me levanté como si nada hubiera pasado (aunque me dolía todo el cuerpo) cabeza en alto y en ese momento pensé: “¿así es esto?...¡Esto es lo mío!". Ese impacto definió su carrera. No fue una frase de cajón, fue la confirmación de que el rugby de contacto era su hábitat natural. Desde ese día, el mundo del ovalado conoció a Mole: un primera línea (1 o 3) que entiende que en este deporte el respeto se negocia en el barro y se sella en el tercer tiempo.


Aquí junto a 'El Tucho' Castro (izquierda), una de las leyendas de Minotauros. Crédito: Javier Torres
Aquí junto a 'El Tucho' Castro (izquierda), una de las leyendas de Minotauros. Crédito: Javier Torres

Su historia con Minotauros comenzó por un reclutamiento fortuito de "Tucho" (Juan Carlos Castro) en las canchas de la Universidad Militar. Lo que empezó como una curiosidad tras jugar fútbol americano, terminó en un debut a los 18 años y una lealtad inquebrantable a los colores del club.


Uno de sus momentos de gloria vistiendo la casaca de Los Minos ocurrió en una semifinal contra Barbarians. Javier se plantó frente a "Big Nick", un pilar internacional de 120kg que venía lanzado a 5 metros del in-goal. El choque fue brutal; el gigante no avanzó ni un centímetro. Javier se quedó sin aire, pero se levantó con la frente en alto.


Esa acción le valió el reconocimiento del rival. En el tercer tiempo, Big Nick le invitó una cerveza con una frase que Javier no olvida: “Nice tackle”. Para un pilar de Minotauros, ese reconocimiento de un par internacional vale más que cualquier trofeo en la vitrina.

Rugby, disciplina y corazón

El rugby para Javier requiere trabajo fisico, mental y también esa dosis de corazón en el terreno de juego. Por eso, su frase insignia no admite excusas: "¿Por qué no fue a entrenar?". En su filosofía, los valores de hermandad y carácter se construyen en el campo, sudando junto al compañero y respetando al rival.


Pero "Baby Mole", como le decían sus colegas por su juventud y contextura, no era solo un pilar de choque. Contra Jabalíes firmó un try de antología: rompió un maul, infiltró la defensa con un handoff al 9 y, cuando el 15 esperaba el impacto, Javier le clavó una pisada hacia afuera que lo dejó sembrado. Un try de manual apoyado con la frialdad de quien sabe leer el juego.

Herencia Minotauro


Postales de antaño con la casaca de Minotauros. Crédito: Javier Torres
Postales de antaño con la casaca de Minotauros. Crédito: Javier Torres

Hoy, a sus 43 años, su motor principal es su hija Mariana. Javier se ha convertido en su fan número uno, proyectando en ella y en sus otras dos hijas el futuro del club. Su sueño es claro: ver a sus tres hijas representando el escudo de Minotauros y a Mari vistiendo la camiseta de Colombia en un Mundial. Para él, ser Minotauro es un compromiso de por vida, una pasión que se vive con el mismo rigor en el entrenamiento que en los 80 minutos de partido.


Fuera de las canchas, Javier aplica la misma disciplina y constancia que aprendió en el scrum. Para él, la ovalada es una herramienta de vida que enseña a levantarse tras cada lesión o derrota, siempre con la intensidad necesaria para volver más fuerte al siguiente contacto.

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Natalia Castillo. Su debut fue en un torneo de sevens en 2019. Llena de nervios y sin comprender la filosofía de juego, pero con una energía arrolladora, la wing de Minotauros hizo sentir su pasión por el deporte con su primer try. "Todas me gritaban que fuera al centro debajo de las Hs y yo solo pensaba en correr y tirarme”, confesó en exclusiva a La 10co. Leer más.

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