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Harold Tejada, el escalador de Astana


Hárold Tejada, corredor del Astana
Hárold Tejada, corredor del Astana. Crédito: Astana en Instagram

Seguidor de Albertor Contador y su leyenda. De corazón opíta pero de escuela antioqueña. Esta es la marca que identifica a Harold Tejada, el escalador de Astana. el ciclista colombiano que vuela alto en el World Tour. David Vargas fue su guía. En el instituto de Carmen de Viboral comenzó la historia del deportista opita que vislumbró por su talente para escalar y para la contrareloj. En Antioquia trasego sus primeras odiseas de triunfo, aquellas que conectó en 2019 cuando conquistó el viejo continente. La primera victoria que dio muestras de caracter en las pistas.

El escalador

Harold Tejada cuando representaba al Team Medellín
Crédito: @AstanaTeam en Twitter

Corría la etapa 7 del Tour del Avenir. Harold Tejada vestía la maillot azul del Team Medellín. Era la carta de oro del equipo. En frente estaban rivales como Mauri Vansevenant. Fue el día del opita. Junto a 11 ciclistas afrontó un embalaje hombro a hombro. Sobre el final de la etapa demostró aquella valía que alguna vez vio el maestro Vargas en Antioquia y escribió su primer capítulo dorado en Europa. Aquella historia rememora el caracter de un ciclista que nunca tuvo miedo a los retos. En su cicla azul y a los cuatro años de edad comenzó a dar sus primeros pedalazos.

El sueño

Frente a su casa en Pitalito, Huila, están las huellas indelebles de la infancia de Harold. Las primeras vueltas a la manzana con su amigos de barrio. Justamente en las calles de su tierra nació el sueño de correr entre los mejores del mundo. Se forjó la ilusión de conquistar un Tour de France y emular los pasos de Contador, su ídolo, el legendario que ganó el tridente: Tour, Vuelta a España y Giro de Italia.

A sus 24 años se codea con los mejores. Egan Bernal, Filippo Ganna, Vincenzo Nibali, Mikel Landa...una lista de leyendas que hoy hacen parte del libro de Harold Tejada, el escalador de Astana. En el recuerdo quedará la frase de su alma mater, David Vargas: "Yo a Harold lo seguí por un año porque veía que era un pelado que andaba con su papá y en las carreras era sexto, cuarto, segundo; nunca ganaba, pero siempre estaba ahí. Y me generó inquietud. 'Ve, a este quién lo prepara, qué hace, tiene algo especial" / El Espectador.

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