Ciclismo de élite: el reto de Martha Bayona
- La 10 CO
- 15 dic 2025
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 17 dic 2025

Por: Megan Fuentes
Hay señales que la vida encaja con el tiempo, como si cada pieza hubiera estado destinada a su lugar. En el caso de Martha Bayona, esa historia comenzó con un regalo de su padre: una bicicleta que, sin saberlo, se convirtió en un amuleto y la acompañó durante años hasta llevarla a sostenerse en la élite del ciclismo femenino colombiano.
Este memorable capítulo de vida se forjó en el corazón de Bucaramanga, Santander, su tierra natal; la tierra que el 12 de agosto de 1995 vio nacer a una de las referentes del deporte en Colombia.
Pero el ascenso de Bayona tuvo sus contratiempos...
La deportista sufrió un accidente a los ocho años, lo que le impidió seguir en el ciclismo durante dos años. Ese tiempo le abrió las puertas para dedicarse a otro gran deporte, de hecho, su favorito: el fútbol.
Sin embargo, la idea de volver a casa siempre estuvo presente. Por ello, decidió inscribirse en diferentes carreras que empezaron a acercarla a la expectativa planteada: convertirse en una referente del ciclismo femenino colombiano.

Los primeros pasos y el lugar ganado en la pista
En 2010 corrió en Bogotá el Campeonato Nacional de Pista, donde ganó la medalla de bronce en la prueba de velocidad. Un año después, en 2011, obtuvo tres medallas de oro en Cali durante el Campeonato Nacional. Con tan solo 17 años, ya era campeona panamericana de pista.
Estos resultados en torneos nacionales le permitieron ingresar a los procesos de selección, y con el paso del tiempo su nombre empezó a aparecer de manera constante en convocatorias internacionales.
La presencia de Martha Bayona en torneos internacionales se hizo habitual en Copas del Mundo, campeonatos panamericanos y eventos del ciclo olímpico. Sin embargo, a pesar de la baja visibilidad de esta disciplina, la deportista nunca optó por dar un paso al costado. Por el contrario, luchó por seguir haciendo lo que le gustaba y mantuvo firme su objetivo de llegar a la élite del ciclismo.
En el año 2012 hizo equipo por primera vez con la deportista Juliana Gaviria, una alianza que marcó un momento importante en su carrera. Con la dupla llegaron reconocidos triunfos, como la medalla de oro en el Campeonato Panamericano de Pista en la prueba de velocidad por equipos en 2013, en México, y en 2015, en Cuba, además de la medalla de oro en el Campeonato de Colombia de Ciclismo en Pista, en la modalidad de keirin, entre otros logros.

Lesiones, pausas y la decisión de seguir
Como en todos los deportes, el riesgo de sufrir una lesión siempre está presente y el caso de la deportista no fue ajeno a ello. Estas situaciones la obligaron a detenerse en momentos importantes de su carrera, pero con el tiempo le permitieron reconstruir la confianza necesaria para seguir compitiendo.
Esa persistencia también la llevó a mantenerse dentro del proceso olímpico, con la mirada puesta en París 2024. Llegar a ese ciclo no fue solo una meta deportiva, sino la confirmación de una carrera construida a largo plazo.
Más allá de los premios y reconocimientos, la historia de Martha Bayona refleja una realidad estructural del deporte femenino: sobresalir con recursos limitados. Su carrera se ha construido desde lo implícito, desde un esfuerzo que solo quienes han estado ahí logran comprender.
Historias como las de Paula Ossa, Stefany Cuadrado y Valentina Roa muestran las múltiples formas de habitar el ciclismo femenino colombiano, desde la pista y la ruta hasta otras disciplinas, en trayectorias marcadas por la constancia. ***
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