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Juan Sebastián Cabal, vuelo 2005


Juan Sebastián Cabal
Getty Images

"Fue en mayo de 2005. Llegué muy motivado a un torneo en Morelia, México, pero en un movimiento la rodilla izquierda me frenó en seco y giró para adentro. Sonó un ¡plak! La siguiente imagen que tengo es estar tirado en el suelo gritando: “Ay, jueputa, me jodí en serio”. La siguiente imagen, es llorando en el primer vuelo que salió hacia Colombia. Y la siguiente, una operación de injerto de ligamento cruzado y de reconstrucción de la parte lateral de la rodilla… Estuve dos años por fuera, siempre en recuperación, pero ningún médico me aseguraba que yo volvía a jugar en alta competencia. Siempre iba de la mano de ellos, pero no había mucha esperanza. Un buen día un médico me dijo: “¿Sabe qué?, yo creo que su rodilla ya está estable. Juegue torneos”. Y lo hice. Y aquí estoy". Juan Sebastián Cabal / Revista Bocas

La historia que marcó la carrera del tenista vallecaucano, quien a sus 19 años recién empezaba a trazar su camino por el sendero de las ligas mayores. Juan Sebastián Cabal renació como el ave fénix, y aquel duro momento tan solo es un recuerdo. La final que disputó en Roland Garros con Eduardo Schwank, el título del ATP 500 de Río de Janeiro junto a su amigo de infancia, Roberth Farah, la medalla de oro en los Panamericanos de Guadalajara y estar en el top 10 del ranking del dobles, han sido algunos de los récords que el tenista colombiano ha dejado en el circuito.

Historias de leyendas colombianas que han dejado huella en el deporte

Estas memorias la inspiran leyendas, jugadores que marcaron su carrera desde los 6 años: "Yo crecí viendo a (Pete) Sampras y (Andre) Agassi, después un poco ya más grande vi mucho a (Roger) Federer, también ahora que lo conozco como persona, Roger me parece espectacular. No puedo dejar de nombrar a Rafa (Nadal), porque para mí ellos son leyendas. Por la clase de personas que son, los respeto aún más todavía", comentó a http://elpueblo.com.co