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Juan Diego Valencia: el rugbier que encontró una familia en Rhinos

  • hace 10 minutos
  • 3 Min. de lectura


Amor, po la casaca de Rhinos. Crédito: Juan Diego Valencia
Amor, po la casaca de Rhinos. Crédito: Juan Diego Valencia

A veces el deporte llega sin buscarlo. Para Juandi, el rugby apareció a los 15 años cuando su primo lo invitó a probar “un nuevo deporte” en el colegio Jesús María Ormaza. Aquel primer entrenamiento marcó el inicio de un viaje que transformaría su vida. Su primer recuerdo dentro de la cancha es tan simple como revelador: una línea de pases donde, para continuar el ejercicio, había que decir cuántos dedos levantaba el profe. Desde ese momento entendió que el rugby era más que fuerza; era concentración, compañerismo y disciplina.


El amor por este deporte no nació de golpe. “No tengo una respuesta clara”, confiesa Juandi. Pero poco a poco, entre risas, entrenamientos y amistades sinceras, descubrió algo que nunca había tenido: un lugar donde sentirse parte de una hermandad.


Fue el profesor Luis Eduardo “Lucho” quien lo conectó con Rhinos Rugby Club Pereira. Gracias a él, conoció al entrenador Miguel y comenzó a entrenar tanto con el equipo del colegio como con los “Rhinitos”. Desde entonces, el club se convirtió en mucho más que un club: una familia.



Juandi es uno de los referentes de la nueva generación de Rhinos. Crédito: Juan Diego Valencia
Juandi es uno de los referentes de la nueva generación de Rhinos. Crédito: Juan Diego Valencia

“Mi experiencia en Rhinos me cambió la vida”, asegura Juandi. En ese entorno de esfuerzo y compañerismo, encontró apoyo dentro y fuera de la cancha. “Rhinos siempre está ahí para lo que uno necesite”, dice con orgullo, recordando sus primeros pasos con la rojinegra.


Su debut con Rhinos fue todo un desafío. Jugaba de ala al inicio, pero terminó como flanker en un partido duro contra Gladiadores de Dosquebradas. Tenía solo 15 años, pero aquel día comprendió lo que significaba representar los colores del club.


Entre los recuerdos más intensos que guarda, destacan las semifinales de los Juegos Nacionales de la Juventud contra La Guajira. Sentir la adrenalina de la competencia, ver a su familia en las gradas y gritar con sus amigos fue una experiencia inolvidable. “Viví cada segundo con una emoción que nunca había sentido”, recuerda.

A los 19 años, Juandi ha hecho del deporte una segunda familia.

El desfile de inauguración de esos mismos juegos también ocupa un lugar especial en su memoria. “Desfilar con mis compañeros, escuchar a todo el estadio gritar ‘Risaralda’, y ver a mi familia orgullosa… fue un momento que me hizo valorar todo el camino recorrido”.



El rugby es u segunda familia. Crédito: Juan Diego Valencia
El rugby es u segunda familia. Crédito: Juan Diego Valencia

Otro hito en su carrera fue recibir la capitanía del equipo de Risaralda. Ese gesto de confianza reflejó su crecimiento como jugador y como persona, consolidando el liderazgo que hoy proyecta en cada partido.



David Henao, uno de los referentes de Juandi en Rhinos. Crédito: David Henao
David Henao, uno de los referentes de Juandi en Rhinos. Crédito: David Henao

En el campo, Juandi se inspira en grandes figuras del rugby mundial como Pieter-Steph Du Toit, Caelan Doris, Malcolm Marx y Dan Sheehan. Pero dentro del club, sus referentes son más cercanos: Luis Eduardo “Lucho” y David Henao “Chancho”, quienes lo han ayudado a ver el rugby “de otra manera” y a volverse más polivalente en el campo.


Aunque ha enfrentado momentos difíciles, especialmente cuando las lesiones le han impedido jugar, Juandi ve en cada obstáculo una oportunidad para fortalecerse. “La impotencia de no poder aportar al equipo ha sido un reto, pero también una lección”, comenta.


Sus metas reflejan ambición y gratitud. Sueña con llegar al profesionalismo, tener su propio gimnasio y, sobre todo, comprarle una casa a su madre. “Siempre hay que trabajar en los detalles. No se puede ser conformista. Hay que soñar en grande”, afirma.



En acción con la categoría de mayores. Un capo en el terreno de juego. Crédito: Juan Diego Valencia
En acción con la categoría de mayores. Un capo en el terreno de juego. Crédito: Juan Diego Valencia

Hoy, Rhinos Rugby Club vive un recambio generacional que Juandi observa con esperanza. “El futuro es prometedor. Hay chicos talentosos llegando, y el trabajo diario de todos los que amamos este equipo nos va a llevar muy lejos.”


Como siempre ha sido, Rhinos sigue siendo semillero de jugadores para las selecciones departamentales y nacionales, demostrando que su fuerza va más allá del marcador. En ese proceso crece Juandi —el rugbier que encontró su hogar, su propósito y su familia en Rhinos Pereira.

 
 
 

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