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Edgar Rentería, Marlin de oro


Veintiséis de octubre de 1997. Bases llenas, miradas intensas en el diamante. La hinchada de los Marlins palpitaba el sueño mundial, mientras en el banco el llamado era para el 'Baby de Barranquilla' , quien con su tumbao al caminar y su particular sonrisa caribeña, se dirigía al box a seguir a confrontar los sueños de infancia del barrio Montecristo de Barranquilla, Un hit y el niño de casa, estaría en el Olimpo. El turno llegó; 2 strikes, una bola, no existía margen de error. El pitcher lanzó por lo bajo y la inspiración de Edgar Rentería bateó un hit rebelde, imposible de alcanzar; los Marlins eran campeones.

El Marlin de oro, la sensación de victoria, de ser el primer colombiano en alcanzar el título en las grandes ligas de la Major League Baseball lo transportan a las calles de su tierra natal, donde jugaba con un palo de escoba y emulaba con bolsas cemento los guantes de leyendas como Baby Ruth, Stan Musial o Mikey Mantley. Emociones intensas que conectaban con el recuerdo de sus seis hermanos y el estadio Tomas Arrieta de Barranquilla. 'Arracha' lo apodaban. Edinso Rentería fue su complice de vida. Lo inspiró a seguir los pasos del mundo de la pelota caliente; los jonrones, las bases por bola, los innings, la esencia del shortop, la especialidad de la casa, la especialidad del 'Baby' que a los 16 viajó a la MLB.

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Tez morena, contextura delgada, jersey blanco con rayas negras y mangas del mismo color y un pantalón blanco a rayas definían a Edgar en las grandes ligas. Soñar despierto remarcaban la estadía en casa de leyendas como Gary Sheffield, el 'padrino', o Andrew Dawson, leyendas enmarcadas en el hall de la MLB.

Desparpajo, humildad y amor por su familia definían la esencia de oro del barranquillero que recordaba las palanganas o cocadas de su madre, que lo inspiraron a crecer, a querer 'sacar del estadio' su talante. Como aquel día que su padre lo conecto desde el cielo y lo inspiro en el debut a sus 19 años. El shortop enfermó y el momento se escribió: "yo de aquí no me bajó más nunca', dijo a su hermano Edison...Hoy es una leyenda.